Chano

El capitán Juan nació en Los Pirineos Catalanes, viajó en su juventud a Cataluña, ahí se instaló como ayudante de los cargadores de barcos, pronto se transformó en marinero y se asoció con un marinero turco y empezó a hacer pequeñas travesías por el mediterráneo, hasta que un día fue contactado por un emisario del rey que le encargaría una encomienda que le marcaría su futuro para siempre.

El Rey temía perder el poder por lo que debía resguardar sus tesoros fuera de España, por si se presentaban problemas y en caso de que éstos se presentaran poder hacerles frente desde el exilio.

El capitán Juan fue encargado de llevar mucho oro de España a Inglaterra y depositarlo en un banco inglés a su nombre, de tal forma que no pudiera ser identificado como dinero real.

Todo el oro que había en las fincas del rey en Cataluña fue trasportado en carretas con caballos hasta el puerto de Barcelona y cargado en el barco del capitán, también por el río Ebro bajaron muchos barcos pequeños cargados de oro provenientes de Navarra y Aragón.

El capitán Juan Viajó de Barcelona a Valencia donde recogió más oro, luego bordeó las costas andaluzas hasta llegar a Cádiz, donde completó el cargamento con todo el oro que se había recogido en Andalucía.

Pasó al frente de las costas portuguesas y llegó al Reino Unido, ya en Londres vendió todo el oro y depositó en el banco todo el dinero en una cuenta a su nombre.

Eran momentos de poca estabilidad política en España y justo unos días después de que el capitán Juan ingresará todo el oro en Londres el rey fue expulsado de España, por lo que recibió la orden de esperar para iniciar la reconquista política y volver al trono.

Pasaron los meses y el rey no pudo organizar el contraataque, así que el capitán Juan decidió, coger parte del dinero, esconderlo en el barco y viajar a América, no sabía dónde ir, así que cogió rumbo a Costa Rica a sabiendas que ese país era un lugar tranquilo y con pocos conflictos armados.

Viajó de Londres a Cádiz, ahí recogió personas y materiales para poder cruzar el mar Atlántico, luego viajó a las islas Canarias donde terminó de aprovisionarse de recursos para poder sobrevivir en el mar y para poder establecerse en su destino final.

No tuvo problemas en el mar, los piratas lo dejaron pasar, nunca imaginaron que llevara dinero, creían que iba a traer oro a América, además el dinero que llevaba lo había escondido muy bien dentro de las paredes del barco.

Llegó a la frontera entre Costa Rica y Panamá, ahí utilizó el río Sixaola para adentrarse en el nuevo continente, luego desarmó el barco y con la ayuda de bueyes y carretas trasladó los materiales al océano pacífico.

Ya en la costa del océano pacífico armó nuevamente el barco y subió por la costa pacífica hasta llegar a Puntarenas, ahí desembarcó, desarmó nuevamente el barco y lo dejó guardado en una finca que compró y en la cual dejó una de las familias mas fieles, los Valverde, una familia que había recogido en las Islas Canarias.

Siempre pensó en regresar a Inglaterra a recoger los millones de dinero y luego a España, por ese motivo dejó el barco a resguardo para cuando recibiera noticias y órdenes de volver.

Luego se adentró en Costa Rica hasta llegar a un pueblo llamado Naranjo, ahí compró mucha tierra para invertir todo el dinero que llevaba, no pensaba trabajar la tierra, pero el dinero era tanto que no podía guardarlo.

Pasó el tiempo y la carta con instrucciones para regresar nunca llegó, así que se decidió a trabajar la tierra y se dedicó a sembrar café, así tendría la oportunidad de exportar café a Inglaterra y mantener la conexión con Europa.

El capitán Juan era soltero y no había dejado familia en España, pero llevaba varias familias en el barco, la primera familia la dejó en Puntarenas cuidando el barco y las otras familias las llevó a Naranjo y las puso a trabajar en los sembradíos de café.

Al ver que no se sabía nada de España se casó y tuvo varios hijos, pero principalmente tuvo una hija, la cual llamó Isabel, en honor a su madre, y le decía Chavela, ella era muy guapa, alta, rubia, ojos azules y destacaba dentro de los españoles y mucho mas dentro de los mestizos.

Pronto Chabela se transformó en una mujer, fue entonces cuando aparecieron todos los pretendientes mas calificados, hijos de españoles afincados en Naranjo, también había hijos de los marineros que él había llevado en su barco.

El capitán Juan nunca pensó en volver a España, tenía miedo de que lo hubieran investigado, pero a Inglaterra si regresó varias veces a traer dinero y a vigilar sus cuentas.

Utilizaba una asociación de costarricenses productores de café para viajar a Londres a buscar clientes, y a la vez para encargarse de sus asuntos personales.

Pero los largos viajes en Barco y las estadías en Londres, en un clima tan frio fueron disminuyendo su salud y empezó a tener problemas pulmonares.

Después de padecer por cerca de ocho años de problemas respiratorios, el capitán Juan sentía que su final estaba cerca, entonces mandó a llamar a Chabela, su hija menor, su única hija mujer, sus otros hijos ya habían muerto y todas las propiedades las administraban sus nietos.

El mensaje llegó a la finca de Chano a los cuatro días, así que Chano preparó dos caballos y cogieron rumbo a Naranjo junto con Chabela.

Llegaron al centro de la finca, a la casa principal, Chabela bajó de su caballo y entró a la habitación de su padre, el capitán ya tenía un mes de estar en cama.

El capitán Juan sonrió un poco y sus ojos se abrieron como hacía mucho tiempo no se abrían, luego le pidió a Chabela que se acercara a la cama para hablarle y le dijo.

Todas mis propiedades se las di a mis hijos y ellos ya están muertos, ahora las propiedades las tienen mis nietos y yo ya no tengo autoridad sobre ellos.

Pero en Inglaterra en un banco, tengo mucho dinero, tienes que buscar la manera de ir a Londres y recoger ese dinero, todo ese dinero es para ti.

Tienes que reclamar pronto, porque un amigo me dijo que el presidente quiere reclamar ese dinero para el gobierno de Costa Rica.

Chabela no creyó nada de lo que le decía su padre, lo tomó de la mano y el Capitán Juan Aguilar de Mora, suspiró profundamente y murió.

Chano estaba fuera dándole de beber a los caballos, cuando Chabela salió con una lágrima en la cara, Chano se dio cuenta que el capitán Juan había muerto, así que subió a Chabela al caballo y empezaron el regreso a su casa en la montaña.

Chano nació en Naranjo, Costa Rica, su padre era un ex marinero, llegado de Toledo Madrid, su madre era una gitana de Andalucía, Chano era fuerte, de muy poco hablar, de pocos amigos, sus hermanos no se llevaban bien con Chano.

Chano nunca fue a la escuela, desde niño trabajó como peón en las fincas cafetaleras de algunos familiares y amigos.

En las fiestas se le veía alegre y simpático, hasta que se le pasaba la alegría al tomarse unos tragos de aguardiente, se transformaba en una persona de pocas pulgas.

Su pueblo Sirirí de Naranjo se caracterizó siempre por gente un poco arriesgada y dispuesta a resolver sus disputas a cincha o filo, la cincha consistió en golpear con su cutacha o espada a su contrincante y el filo era herir con la parte filosa de la espada.

Pronto era adolescente y empezó a buscar novia, pero tenía el gusto muy fino, buscaba una mujer bella, alta, blanca, no le gustaban las nativas, así que se buscó una niña de dependencia española de apellidos de renombre entre los conquistadores.

Encontró una mujer como él quería, cumplió todos los requisitos que el buscaba, pero la familia de la niña no le quería por ser un poco amigo de las broncas en el pueblo.

No le importó la opinión de sus futuros suegros, así que de alguna u otra manera alejó de la muchacha todos los posibles pretendientes que ella tenía.

Se casó con la mujer elegida por él, pese a las circunstancias y a regañadientes de la familia de la muchacha.

Nunca nadie entendió como un hombre tan tosco y poco agraciado o cariñoso se había casado con una mujer tan fina, tan guapa y tana bella.

Ya casado sintió el desprecio de la familia de su esposa, así que se fue del pueblo con su mujer, se fue a un pueblo un poco mas salvaje, llamado Zapote de Alfaro Ruiz, ahí declaró como suyas unas tierras y nombró al pueblo Santa Elena en recuerdo de su madre.

Construyó una casa con madera y materiales de la montaña, crio cerdos, muchas vacas y caballos, también se aseguró de preparar su propio aguardiente para las fiestas de fin de semana.

El ambiente era muy duro, había serpientes venenosas muy grandes, también estaba cerca de los tigres, y los leones, con los cuales debía luchar para no perder su vida ni sus animales.

Mató muchas serpientes venenosas, cuando lo contaba a sus nietos, ninguno le creía que existieran terciopelos de tres metros, nadie le creía que una serpiente después de perder la cabeza pudiera morder.

Muchas veces se despertó en la noche y corría con su cutacha al corral de las vacas o al corral de los cerdos a luchar o a ahuyentar al puma, o al jaguar, solo una vez perdió un cerdo por culpa de un jaguar.

Al día siguiente persiguió al jaguar con varios de sus amigos o vecinos, curiosamente el presumía de ser muy ágil cazador, pero el jaguar era muy astuto y confundió a los perros que lo perseguían y cogió otro rumbo y curiosamente lo cazó un chaval al que no le permitieron ir a la caza.

Fueron muchas las veces que encontró las huellas de sus hijos y encima la huella de un jaguar o de un puma, pero nunca perdió ningún hijo por esas fieras, tampoco le mordió a él o alguno de sus hijos las serpientes.

Chano cortaba el monte y prendía fuego a los matorrales para eliminar las serpientes y matar los mosquitos y zancudos que se acercaban a la casa.

Con el tiempo la finca era muy pequeña para su futuro y para sus hijos, así que bajo mas a las llanuras de San Carlos, compró una finca más grande y empezó a criar más vacas y más cerdos, confeccionaba quesos que empezó a vender para convertir su trabajo en dinero.

Tenía mucha tierra y se relacionaba con otros finqueros de la zona, fue así como conoció a un señor de apellido Matamoros que producía azúcar de caña, eran muy amigos, los dos eran parecidos, eran toscos, valientes y aventureros, eran tan parecidos que se respetaban mutuamente, mas por miedo que por amistad.

Cada uno respetaba su zona, sus peones o empleados o sus negocios, pero Chano era muy confiado con sus pocos amigos que tenía y en un descuido fío o avaló a su vecino en el banco por una cantidad de dinero muy grande.

El vecino tenía veinte veces mas tierra que él y era muy influyente políticamente, así que Chano no desconfió de su amigo, pero este señor no pagó el préstamo y Chano perdió su finca.

Curiosamente su finca fue comprada al banco por un hermano del señor que no pagó la deuda y que Chano había fiado.

Pensó en resolver el problema con la cutacha, pero sería su perdición y la de su familia, así que aceptó seguir en la finca simulando ser el propietario, pero solo era el capataz, siguió ahí esperando que el amigo que lo traicionó le ayudara a encontrar otra finca que conseguiría con sus influencias políticas.

Chano era cazador, a como pudo compró un rifle de una sola bala que utilizaba con mucha maestría, compró el rifle para eliminar al tigre o al puma que le visitaba en ocasiones, pero se dio cuenta que tenía una puntería increíble y fácilmente a largas distancias lograba acertar a venados y cerdos de monte que habitaban en sus territorios, pero que eran difíciles de cazar.

En una ocasión persiguiendo un cerdo de monte descubrió una cueva donde vivían cerca de treinta cerdos de monte, así que puso una barrera en la entrada de la cueva, se fue al pueblo y avisó a todas las familias para que vinieran con caballos a llevarse cada familia un cerdo.

Cada vez que un chancho de monte salía, él le disparaba, los cargaban de dos en dos en un caballo y se lo llevaban a cada una de las casas del pueblo, así fue hasta acabar con los treinta jabalíes.

Nunca cazó monos, decía que no comería mono nunca, pero le gustaba mucho los venados y tenía una puntería increíble, fue un cazador sin perros, se colocaba en un paso de venados y desde mucha distancia les disparaba.

Estuvo muchos años desesperado, encerrado en su desgracia y perdió un poco el camino, se dedicó a tomar aguardiente, fabricaba aguardiente y lo vendía, se metía en broncas y peleas producto de su desesperación.

Pero un día su amigo que le había traicionado y al que él había fiado en el banco, le ayudó políticamente a encontrar otra finca mas pequeña que la que él tenía, pero suficiente para empezar de nuevo en su propia finca.

Llegó entonces a San Isidro, construyó una casa de dos pisos, arriba dormían él y su familia y abajo guardaban las herramientas, también las monturas de los caballos y muchas veces se resguardaban las vacas y los terneros recién nacidos.

Vendía leche y quesos a todo el pueblo, sembraba la tierra para alimentar su familia y seguía tomando aguardiente.

Sus hijos ya eran adultos y querían su propia finca, eran muchos y ya no cabían todos en la finca, ya no soportaban a su padre, así que se fueron a buscar mas tierras que podían comprar a bajo precio.

Pero encontraron unas tierras muy malas en las alturas de San Isidro, la tierra no producía suficiente y estaban en lugares muy lejanos.

Chano tenía su primer apellido de origen castellano, pero su segundo apellido provenía de la etnia gitana, por parte de su madre, pero a pesar de eso fue muy exigente con sus yernos y nueras.

Nunca permitió que sus hijos o hijas se casaran con personas con apellidos gitanos.

Cuando algún gitano rondaba a alguna de sus hijas, buscaba cualquier pretexto para enojarse con la familia del gitano y así impedir cualquier relación entre las familias.

Era tal el repudio que Chano le tenía a los gitanos que prefirió que uno de sus hijos fuera a la cárcel y pagara una pensión por muchos años a una gitana que había dejado embarazada, pero que no se casara con ella.

¿Cuándo su hijo le preguntó, Papá que hago? Chano le contestó, un año lo pasa un sapo debajo de una piedra, haciendo alusión al año de condena que le había impuesto el juez.

Sus hijos cortaron la madera que encontraron en esas fincas, la madera en trozos de cuatro metros las tiraba al río con la ayuda de bueyes y la recogían kilómetros mas abajo cerca del pueblo.

Después de luchar con aquellas tierras infértiles sus hijos querían regresar a tierras mas fértiles en la llanura, así que Chano, les influyó para que invadieran unas tierras de un terrateniente que las había declarado como suyas, simplemente con haberlas declarado al estado y haber ahuyentado a los aborígenes de dichas tierras.

El terrateniente no tenía nada en esas tierras, no tenía vacas, ni había construido casas, solo tenía el poder de esa propiedad.

Después de muchas luchas sus hijos lograron que el gobierno comprara la finca al terrateniente y las entregara a sus hijos y a cerca de cuatrocientas familias mas, en esa finca colocó a varios de sus hijos y a varios yernos.

Chano no luchó por esas tierras, pero animaba a sus hijos y yernos a revelarse por una injusticia que él creía que era la usurpación de tierras por parte de los terratenientes.

Cuando sus hijos lograron esas tierras ya su finca volvió a ser suficiente para él solo, entró entonces en una etapa de conformismo y quietud, pero Chano no sabía estar quieto.

Habían tenido varias oportunidades de ser ricos o tener dinero, pero las actuaciones de Chano les habían hecho empezar de nuevo en tres ocasiones, así que ella debía tomar el control y evitar volver a perder la finca y su modo de vida.

Fue entonces cuando su esposa tomó el mando de la situación, ella era la que se encargaba de administrar el dinero, su fuente de dinero era principalmente la leche que vendían y los quesos que producían.

Chano y Chavela para poder hacer quesos debían procesar la leche y el proceso final era un prensado del suero en un cajón de madera para sacarle toda el agua.

Este proceso se debe realizar fuera de la casa en una bodega que estaba cerca porque el suero olía muy fuerte.

Los ladrones del pueblo aprovechando que el queso estaba sin vigilancia se lo robaban, entonces Chano pidió que le regalaran un perro para vigilar la bodega.

Chano era un hombre con poca gracia, así que le costó mucho ponerle nombre al perro, solo se limitaba a decirle al perro, debes estar listo.

Así se llamó el perro, Listo, cuando listo se murió, llegó otro listo y al final listillo, así se llamaron todos sus perros.

Al final Chano ya no tiene fuerza para trabajar la tierra, entonces vendió tres partes de la finca a tres de sus hijos y se dejó una parte grande de la finca.

Después de muchos años de trabajar en la finca cerca de las serpientes, fue mordido por una culebra venenosa y no tenía suero contra el veneno de la serpiente, así que fue donde un vecino para que lo ayudara, el vecino tenía suero contra el veneno.

Pero el vecino no tenía la máquina de inyectar, así que Chano fue al corral del ganado y con una jeringa de inyectar vacas se inyectó el suero y salvó su vida.

Fue muy extraño que fuera mordido por una serpiente, para esa época ya no había serpientes ya que los arados de la tierra las mataban.

Algunos días después a Chano le picaban los pies, tenía hongos o algún problema que le fastidiaba de día y de noche, no importaba si estaba con zapatos o estaba descalzo.

Así que se aplicó en los pies un líquido que utilizaba para desparasitar las vacas y se puso muy mal entonces lo llevaron al hospital.

Para llegar al hospital debían viajar cerca de dos horas por caminos muy malos, pero Chano soportó el viaje y sobrevivió al envenenamiento.

Chabela también tenía problemas de salud correspondientes a su edad, pero principalmente tenía un problema en un ojo.

La parte grande de la finca se la había cedido a uno de sus hijos menores para que sembrara plátanos.

Este hijo menor tenía uno de los primeros carros del pueblo y se encargaba de llevar a Chano y a Chabela al médico.

Un día Chano salió a caminar cerca de su casa y se cayó y se golpeó con una piedra en la cabeza, estuvo en el suelo mucho tiempo hasta que lo encontraron, lo llevaron a la cama y unos cuantos días después murió.

Chano solía decir muchos refranes, así que sus últimas palabras fueron, a la tercera es la vencida, ya que murió en el tercer momento en el que su vida estuvo en peligro.

Amado el tercer hombre

Se llamaba Claudio por decisión de su madrina, que le cambió el nombre el día que lo llevó a bautizar, pero por decisión de su madre se llamaría Amado y así se llamó siempre.

Nació en Santa Elena en la primera finca que tuvo Chano, vivió en Santa Clara, pero se hizo muchacho en San Isidro, ahí creció y encontró el amor de su vida.

Fueron muchas las noches que se escapaba para verse con su novia, en el campo, vivían muy cerca, eran vecinos y era muy fácil encontrarse a escondidas en las noches de luna llena.

La chica era de muy buena familia, era muy guapa y se conocían desde niños, para ambos fue su primer amor y con el tiempo se demostró que también fue su único amor a pesar de los años.

Amado soñaba con una gran boda y una finca grande con una casa enorme para vivir con el ángel que se había encontrado en la tierra.

Pero el futuro en aquellas tierras era incierto, así que viajó a la zona Sur de Costa Rica, a la zona bananera, a la frontera con Panamá a buscar un futuro mejor, le dijo a su novia que lo esperara, que él iba por dinero y volvería a comprar una finca enorme y a casarse con ella.

A los meses de trabajar en la zona bananera recibió una carta de un amigo, el viejo, que le decía que la flor que él había regado y cuidado ya no podía retoñar.

Ha amado le gustaba cantar y siempre cantaba una canción que tenía una parte que decía, sembré una flor, yo la sembré para ver si era formal, a los pocos días que la dejé de regar mis vecinos me decían, ya no riegues mas esa flor, esa flor ya no retoña, tiene muerto el corazón.

Amado entendió perfectamente el mensaje de su amigo, el viejo, su novia estaba embarazada de un hombre de un pueblo vecino.

Nunca tomó licor y economizaba todo el dinero para regresar al pueblo a cumplir la promesa a su novia, pero esa noche se emborrachó hasta perder el sentido.

A la mañana siguiente cogió todas sus pertenencias y viajó a la capital donde tenía guardado el dinero y regresó al pueblo.

En la noche junto con su amigo, el viejo, fue a llevar serenata a su novia querida, y de esa forma se despidió de ella para siempre.

Con el dinero que llevaba compró regalos a sus hermanas y a su madre y luego compró una finca grande lejos del pueblo, en la montaña.

Ya un hermano y una hermana mayores que él se habían casado y tenían una pequeña finca donde sobrevivían sembrando la tierra.

Un hermano mayor visitaba por las noches a una señora separada de su marido, la señora tenía varios hijos, pero le gustaban los chicos, el hermano venía a visitarla para satisfacer sus deseos carnales, pero pronto la dejó entonces la señora empezó a preguntar por el muchacho, pero este no se dejaba ver.

Al no poder localizarlo empezó a hablar con Amado y este se encargó de hacer las tareas que su hermano había dejado de hacer.

El pueblo no tenía escuela, fue entonces cuando llegaron las dos primeras maestras para la escuela recién construida.

Su hermano mayor pronto se enamoró de una de las maestras, mientras tanto Amado le hacía compañía a la otra maestra que había llegado de la capital y que tenía pocos amigos o conocidos en el pueblo.

El hermano mayor se casó con la maestra, pero a la otra maestra, a la amiga de Amado la picó un mosquito llamado papalomoyo.

Era un mosquito muy malo, que podía causar la muerte y en el mejor de los casos dejaría una marca enorme en la piel, por lo que Amado le inyectó una dosis de penicilina, pero la maestra era alérgica a la penicilina y murió pocos minutos después.

Era su segundo golpe emocional que Amado sufría, así que se refugió en la montaña, cortó la madera y preparó las tierras para sembrar, pero las tierras eran infértiles y luego de sacar la madera ya no quedaba mas futuro en aquella finca.

Estando en la montaña recibió un mensaje en el cual le informaban que el viejo, su amigo del alma, se estaba muriendo, así que cogió un caballo y bajo al pueblo, pasó al frente de la casa de su madre, pero no entró a verla.

Llegó a la casa del viejo y solo tuvo tiempo de escucharlo decir, inténtalo otra vez, el amor es bello.

El viejo sabía todo lo que Amado había vivido, era su confidente, su consejero, desde niño le contaba todo al viejo.

Se volvió a refugiar en la montaña y cada varios meses bajaba al pueblo, un día decidió que se tenía que casar, así que buscó entre las muchachas del pueblo alguna que le gustara, se dio cuenta de que solo había cinco chicas.

Tomó la decisión de que con la primera que se encontrara con esa se casaría.

En la boda de un hermano mayor se encontró una de las muchachas y empezó a cortejarla, sus suegros no lo querían porque él era diez años mayor que su hija y porque sabían del mal carácter y las costumbres de Chano.

Pero al igual que había hecho Chano con Chavela, Amado logró casarse con la muchacha y se la llevó a la finca de la montaña.

Cuando la finca de la montaña dejó de producir, pese a los esfuerzos de Amado, decidió bajar al pueblo y se juntó a muchas familias mas para invadir unas tierras productivas.

Había dos fincas casi igual de grandes, una arriba de la carretera y otra abajo de la carretera, la de la parte de arriba se parecía a la finca que habían tenido en la altura por lo que decidieron invadir la finca de abajo.

Las dos fincas eran de terratenientes que solo habían marcado las cuatro esquinas y habían declarado como suyas esas tierras.

Cuando el terrateniente se dio cuenta que tenía invasores en sus tierras mandó la policía a que desalojaran su finca.

No tenía nada en la finca, no había construido nada, solo los cuatro puntos de referencia que eran donde nacían dos ríos y donde esos ríos se juntaban kilómetros abajo.

Tampoco había hecho carriles lindantes, solo se había declarado como dueño.

Los colonos habían construido varios ranchos para vivir y estaban haciendo fincas pequeñas de aproximadamente veinticinco manzanas de tierra, de tal forma que se pudieran hacer trecientas o cuatrocientas fincas.

La policía llegó quemó todos los ranchos y tomó presos a todos los colonos, los policías también disparaban las metralletas contra los árboles y las hojas caían al suelo.

Los policías se creían soldados ya que recién había acabado una pequeña guerra civil en Costa Rica y también hacia poco que había terminado la segunda guerra mundial.

Algunos colonos pudieron avisar a sus familias, las familias nunca habían tenido problemas con la policía, sus esposos eran padres ejemplares, así que aquello fue de mucho impacto para las esposas y para los hijos que se quedaron llorando al ver que se llevaban preso a su padre o a su esposo.

La población de San Ramón poco acostumbrada a tener presos en sus cárceles reaccionó de una forma muy solidaria, no entendían como unos pocos campesinos estaban detenidos simplemente por el deseo de tener un pedazo de tierra mientas abundaban los latifundios en toda la región.

A los campesinos no les faltó comida ni ropa ni medicinas mientras estuvieron encarcelados ya que el pueblo de San Ramón lo dio todo por ellos.

Dentro de la población de San Ramon había un joven farmacéutico y político que tomó como suya aquella lucha.

El por ser doctor sabía las pobrezas que estaba pasando esa población, así que se trasladó a San José a la capital de Costa Rica a pedir ayuda.

El diputado exige la liberación inmediata de los campesinos y también la compra de aquella finca por parte del gobierno para repartirla entre los verdaderos colonos.

También presenta un proyecto de ley que llamó «La Reforma Agraria de Costa Rica» el cual incluía la creación del Instituto de Tierras y Colonias de Costa Rica.

Por consejo de Chano le llamaron Colonia Trinidad en homenaje a la Santísima Trinidad de la cual Chano era devoto.

Al final se construyeron cinco sectores, el Invu, el Abanico, La Cruz, Chachagua y los Ángeles.

En esos cinco sectores se repartieron las trescientas familias beneficiadas con una parcela.

En la finca de arriba del camino mientas tanto se había construido un aserradero para procesar madera, así que lo primero que hicieron fue cortar los árboles y venderlos al aserradero y con ese dinero poder comprar alguna vaca o algún caballo y semillas para sembrar.

Luego de cortar los árboles de calidad se cortaban los otros árboles mas pequeños y los montazales prendían fuego y el terreno quedaba listo para sembrar frijoles arroz y maíz principalmente, así como sembrar un poco de pasto para poder tener una vaca y un caballo indispensables en aquellos lugares tan alejados de la civilización.

La alimentación era muy básica pero las personas que construyeron una huerta tenían una variedad enorme de alimento.

Algunos tenían una vaca que les daba leche, gallinas para comer huevos y pollos para comer carne, tenían pescado que pescaban en los ríos y carne de monte como venados y jabalíes que cazaban, también tenían ayotes, chayotes, pejibayes y palmito de monte.

Para poder sacar la madera de la finca del otro terrateniente el gobierno construyó un puente sobre el río mas grande, el cual debía varias muertes de colonos que intentaron cruzarlo cuando estaba con un nivel de agua muy alto.

Ya con el puente se podía llevar los cultivos al mercado, entonces empezaron a sembrar otros cultivos como café, plátanos yucas y tiquizque.

Para esa época llegó al pueblo un grupo de alemanes y crearon una cooperativa que intentó impulsar la producción de café, luego la producción de plátanos, también intentaron vender productos alimenticios y agrícolas para los colonos.

Pero todo terminó en fracaso debido a los dirigentes poco honestos que se encontraron en la colonia.

Amado sus hermanos y sus cuñados participaron en la junta administrativa de la cooperativa, pero pronto se dieron cuenta que dentro de la cooperativa había otros intereses y muchas ansias de dinero.

El café nunca se logró exportar, tampoco se pudo exportar plátanos, el almacén de suministros de alimentación fracasó por la competencia que tenía un señor en el pueblo que tenía una pulpería.

La cooperativa fue un fracaso total que nunca benefició a los colonos, los únicos beneficiarios fueron los administradores y gerentes de la cooperativa los cuales vieron incrementar sus propiedades de una forma enorme y muy rápida.

Los directivos honrados dejaron sus puestos y abandonaron la cooperativa a su suerte, muchos directivos vivían en otras partes de la colonia y no les tocaba ver a diario las cosas raras que hacían los administradores y gerentes de la cooperativa.

Pero Amado si vivía en el pueblo y nunca dejó de decir a los gerentes que se estaban robando la cooperativa.

Amado desilusionado de la cooperativa se concentró en la salud del pueblo, se reunió con un doctor de San Ramón y crearon un proyecto que se llamaría en el futuro, «El Hospital sin paredes».

El objetivo principal del proyecto era que los doctores y enfermeras de San Ramón visitaran la Colonia una vez al mes, para que vacunaran la población, así como las desparasitaciones de toda la población y el fomento de la buena alimentación.

Amado guio a la población para construir un centro de salud, para recoger dinero y poder construir las instalaciones hacían turnos, ferias, reinados y rifas.

El objetivo lo consiguió Amado muy rápido junto al Doctor, en muy pocos años ya tenían un doctor y una enfermera permanentemente en el pueblo, así como un comedor para los niños pobres y agua potable en cada una de las casas.

Mientras todo aquello pasaba ya Amado tenía varios hijos y la finca se había quedado pequeña para tantos hijos, entonces motivó a su hijo y la generación de su hijo a invadir otra finca, fue una invasión de todos los hijos que habían colonizado la Colonia Trinidad.

Cuando la nueva generación también logró que el gobierno comprara la finca y la repartiera entre los nuevos colonos, Amado compró una finca pequeña también en la zona norte de Costa Rica.

Su novia de la juventud, la que no lo esperó cuando él fue a la zona bananera a traer dinero para casarse tuvo una niña, pero nunca se casó, Amado conversaba con ella ya que su Ángel administraba la oficina de correos del pueblo.

Ya Amado estaba cansado de todo, así que aprovechó la compra de la nueva finca lejos del pueblo para empezar de nuevo, para distraerse, así que dejó su familia en la colonia y se fue a vivir por temporadas a la finca nueva.

Amado siempre fue supersticioso y admirador de lo paranormal y tubo varios episodios en su vida un poco raros, pero un día estando en el Pavón llegó al atardecer un hombre al rancho a pedir comida.

Amado le dio un plato con arroz, frijoles y un trozo de queso frito, no lo dejó entrar al rancho, le sirvió en una mesa que tenía fuera en el patio donde se sentaba en la noche a recibir el aire fresco.

Aquel hombre extraño le preguntó a Amado que, porque tenía una vaca en el corral, el rancho estaba en un alto y desde ahí se veía el corral del ganado, Amado le dijo que esa vaca tenía una gusanera y que el día siguiente la iba a curar.

El hombre terminó de comer se tomó un vaso de café dio las gracias y se despidió.

Amado no le perdió de vista, para asegurarse que se iba, pero el hombre se acercó al corral donde estaba la vaca, cogió un puño de polvo del suelo y se lo tiró a la vaca, eso lo hizo varias veces.

Ya estaba perdiendo la paciencia, pero también se estaba haciendo de noche y no quería discusiones, así que dejó que aquel hombrecillo siguiera tirándole polvo a la vaca.

Aquel hombre hablaba poco, pero se comunicaba muy bien y daba confianza al estar con él, Amado intento hablar con él, pero el hombre alzó la mano y se despidió.

Al otro día muy temprano Amado se levantó a ordeñar las vacas, pero quería dejar el corral libre así que se fue primero a curar la vaca, pero se dio cuenta que la vaca no tenía la gusanera, no tenía ni la marca de donde estuvo la gusanera.

Amado siempre fue agricultor le gustaba sembrar, pero en aquella otra finca se dedicó a la ganadería, tenía muchas vacas y él tenía menos trabajo o al menos el trabajo era diferente, ya no tenía que hacer tanto esfuerzo físico y realmente se estaba adaptando y le gustaba su nueva vida.

Algunas tardes cogía el caballo o la moto y viajaba al centro del pueblo, ahí se quedaba hablando con varias personas hasta que se hacía de noche y regresaba a casa.

Pero un día no regresó y su esposa había viajado con un cuñado la noche anterior a visitarlo, su esposa pasó la noche sola en el rancho esperándolo, pero él no llegó.

A la mañana siguiente Amado llegó a la finca y se encontró con su esposa, tuvieron una fuerte discusión y al final la solución fue dejar la finca y regresar a la Colonia.

Siempre se dijo que fue una trampa que lo tenían vigilado y que un cuñado provocó que su esposa fuera a visitarlo precisamente ese día y esa noche, pero no tenía excusa, esa noche no durmió en el rancho.

Todos sus planes de libertad y nueva vida quedaron en esa finca, regresó a su pequeña cárcel, regresó a la colonia donde tenía muchos recuerdos buenos pero varios recuerdos que le marcaron la vida para siempre y de los cuales había salido huyendo.

Amado le dejó la administración de la finca a dos de sus hijos y después a unos sobrinos, al final la cambio por una finca cerca de la colonia, pero el cambio fue un cambio muy malo. Del ahogado el sombrero decía.

Ni sus hijos ni sus sobrinos supieron administrar la finca con lealtad y honradez, ellos eran muy jóvenes y la finca era un proyecto muy grande para ellos.

Un día se presentó un chico en casa de un hermano de Amado, el chico tenía cerca de veinte años, estaba buscando a su padre, él era hijo de una chica líder comunal que había participado en unas charlas de capacitación cuando Amado se preparaba como líder comunal, su madre se había ido a vivir a Estados Unidos y él estaba buscando a su padre.

Al mismo tiempo que el supuesto hijo le buscaba Amado tenía que ver como un antiguo directivo de la cooperativa compraba fincas, carros nuevos y construía casas muy bonitas.

También el antiguo pulpero ganó una subasta de las propiedades de la cooperativa por muy poco dinero y uno de los alemanes que fundaron la cooperativa creaba una gran empresa de exportación de plantas.

Un día se fue a trabajar al fondo de la finca y no regresó en la noche a la casa, su esposa dio la voz de alarma y todo el pueblo empezó a buscarlo, lo encontraron con un golpe detrás de la cabeza en el río.

Sus hermanos, que sabían toda la verdad ya no vivían cerca de él, pero sus enemigos si vivían muy cerca, no le hicieron la autopsia, siempre se pensó que se cansó de todo y se tiró al río, pero poco tiempo después apareció un borrachillo diciendo que a él le habían ofrecido dinero para matar a Amado.

Luego apareció el reloj que Amado usaba, lo estaba vendiendo otra persona del pueblo, también había un hombre que salía corriendo cada vez que se encontraba con algún hijo de Amado.

Todo quedó en un misterio, pero lo principal fue que a Amado nunca lo pudieron acusar de robar, fue un líder comunal que siempre buscó el beneficio de las personas que integraban esa comunidad.

Lemo el cuarto hombre.

Lemo nació en la finca de la altura, el pueblo se llamaba Santa Marta, pero solo le decían la altura de San Isidro de Peñas Blancas.

Su primer recuerdo fue la traición de una hermana que lo dejó en el campo cuando vio un helicóptero de los gringos sobrevolar la zona.

Lemo no podía correr, era muy pequeño, pero tampoco quería correr, por eso su hermana lo dejó atrás él quería ver que era aquella cosa que venía del cielo y hacia tanto ruido, aun no conocía el miedo.

Luego a los tres años se bebió un herbicida que utilizaba su padre para mantener libre de malezas los campos, su madre le dio un vaso de agua con sal y Lemo vomitó todo lo que tenía en el estómago.

Al final solo salía de su boca mucha espuma, después de vomitar todo lo que pudo Lemo se tomó un vaso de leche y se acostó a dormir.

Pasó una tarde, una noche y todo un día dormido hasta que despertó con una sed enorme, se levantó y tomó toda el agua que pudo, cuando regresaba de la cocina se encontró con su madre que se sorprendió al verlo, Lemo supo después que había estado en coma casi tres días.

A los seis años su padre decidió dejar la altura, aquella finca no era fértil y debía buscar tierras mejores para poder sobrevivir, así que Lemo tuvo que viajar desde la altura hasta la bajura en una carreta de bueyes junto con muchas gallinas y bolsas de ropa.

Ya su padre había conseguido una finca mejor, pero en esa finca no había casa, así que tuvieron que estar unos meses en una casa de un hermano de Amado, cerca de donde vivía Chano y Chavela.

En esos pocos meses Lemo sintió el amor y el cariño de Chavela y también vio la bravura y la rebeldía y seriedad de Chano.

Vio en Chano un hombre muy valiente, pero a la vez lo vio en sus momentos tristes cuando lo vio borracho y enfadado, siempre lo recuerda subido a un caballo.

Fueron pocos los meses que Lemo vivió cerca de sus abuelos, ya que tuvo que viajar con su familia a la Colonia, en su viaje a la Colonia recuerda el rio que tuvieron que cruzar, había unos peces enormes que se acercaban sin ningún temor a las patas de los caballos.

Ya Amado había construido un rancho de paja y estaba seguro que ese rancho no se lo quemaría la policía ya que habían conseguido el derecho a la propiedad.

Lemo llegó a la Colona he inmediatamente enfermó, sus primeros días los paso mirando como sus hermanos caminaban y corrían por el campo.

Pero luego de ocho días se levantó y empezó a recorrer aquellos campos enormes y verdes que rodeaban el rancho.

En el rancho se cocinaba con leña y en la noche la luz se obtenía de velas o lámparas de canfín, pero un día no había velas ni canfín, así que su madre lo mando junto con un hermano mayor donde un vecino a pedir unas velas prestadas mientras su padre podía ir al pueblo a comprar velas o canfín para la lampara.

Llegaron donde sus vecinos los Mora, a los Mora les decían las fusileras y eran unos parientes lejanos por parte de Chavela.

Los Moras tenían un perro llamado Canelo, muy dócil y cariñoso pero esa noche algo le pasó a Canelo ya que atacó a los dos hermanos.

Ahí sufrió Lemo la segunda traición de un hermano ya que éste se subió a un árbol y dejó que el perro mordiera a Lemo hasta en ocho ocasiones, finalmente Matute, uno de los Mora, llegó y amarró a Canelo, pero Lemo sangraba de cintura para abajo ya que se protegió todo lo que pudo, pero las piernas quedaron expuestas para que canelo mordiera todo lo que pudo.

Los Mora llevaron a Lemo a su casa, pero Amado ya había llegado y cogió un revolver y se fue a buscar a Canelo, lo ató a un árbol y le disparó, no lo quiso rematar, sino que solo le disparó una vez y lo dejó ahí para que sufriera un poco.

Amado nunca tuvo armas de fuego, pero para esa ocasión utilizó un arma que le había dejado a aguardar un señor de apellido Guzmán, que le había metido varios tiros a un socio suyo de apellido Quirós.

La pelea entre los vecinos y exsocios había sido frente a nuestra casa y el señor de apellido Quirós había utilizado una espada y había herido al señor de apellido Guzmán.

Después de la pelea un herido de espada le pidió ayuda a Amado y le dio a guardar el revolver mientras el otro herido le pidió ayuda al vecino de enfrente, a los Paniagua y le pidió que guardara la espada.

Lemo paso veinte días sin poder caminar, pero en el pueblo había una fiesta de fin de año así que Amado lo subió a un caballo y lo llevó a la fiesta.

En la fiesta a cada niño le daban un número para participar en una rifa y para sorpresa de Lemo su número salió en el sorteo, pero Lemo no podía caminar así que llamó a su hermana para que fuera en su nombre a retirar el premio.

Su hermana cogió el número y corrió hasta donde estaba el hombre gritando los números y entregando los premios, pero el señor creyó que la ganadora era una niña y sin preguntar mucho le entregó a su hermana una muñeca enorme.

Era la segunda vez que la misma hermana lo traicionaba, primero fue cuando lo dejó solo con el Helicóptero de los Gringos y ahora recibía de premio una muñeca que sabía que a Lemo lo le gustaba.

Cuando su hermana llegó donde Lemo con aquella gran muñeca, éste monto en cólera y monto un berrinche enorme hasta que Amado dejó de hacer sus funciones administrativas y vino a solucionar el problema y a darle a Lemo una pelota y un bate de beisbol.

Lemo tuvo mucha suerte ya que pocos años antes había abierto una escuela en el pueblo, así que Lemo cuando cumplió lo seis años pudo entrar a estudiar la escuela primaria.

Los primeros tres años Lemo iba a la escuela en la mañana y en la tarde estaba con su madre viendo como ella cosía ropa y algunas veces recogía leña para cocinar, pero los otros tres años Lemo iba a clase por la tarde así que en la mañana se dedicaba a ayudarle a su madre a ordeñar vacas y a repartir leche por el pueblo.

Un día jugando futbol Lemo se golpeó la cabeza muy fuerte con un compañero, esa noche no pudo dormir, gritaba y lloraba de dolor, su madre le dio todo lo que tenía y le aplicó todo lo que sabía.

Ya de madrugada Lemo se desmayó y se quedó callado, pero cuando amaneció se dio cuenta que estaba sordo de un oído, pero no dijo nada, ya había fastidiado toda la noche a sus padres.

Unos meses después un primo suyo descubrió que Lemo se ponía en cierta posición para poder escuchar, así que le dijo que se tapara un oído y luego se tapara el otro, inmediatamente se dio cuenta de la verdad y llamó a la madre de Lemo y lo delató.

Inmediatamente lo llevaron al doctor, pero su madre no podía esperar por las medicinas, así que dejó a Lemo esperando en la farmacia y se fue a su casa, Lemo esperó las medicinas, pero en el camino a ver que eran inyecciones las tiro al rio.

Fueron muchos los viajes a la capital en busca de un buen doctor para que curara aquel oído, fueron muchas las oraciones que se hicieron para que por gracia divina se sanara aquel oído, pero todo fue en vano.

Lemo dejó de andar en grupo y se dedicó a pescar y a cazar, le pidió una carabina a un tío para poder cazar ardillas y pájaros y a otro tío le pidió una arvaleta para poder pescar.

La caza de pájaros y ardillas no era por placer, lo tenía que hacer para poder cuidar el maíz y los pejibayes que eran indispensables para la alimentación de toda su familia.

A Lemo la pesca si le producía mucho placer, le gustaba mucho el pescado y además le proporcionaba una dieta bien alta en proteínas.

Para aquella época la conciencia ambiental era nula y un señor que procesaba madera dejaba correr el jugo de la madera en el río por lo que estaba contaminado y no había peces, pero Lemo viajaba a otro río cercano a pescar.

Cuando Lemo terminó la escuela tubo otro golpe de suerte ya que abrieron un colegio en un pueblo vecino, tenía que viajar cerca de una hora de ida y una hora de regreso, pero no le importaba, le gustaba el ambiente del colegio.

Tuvo que sobrevivir al matonismo, ya que por ser un colegio nuevo había matriculado personas de todas las edades, desde doce años hasta veinte años y eso le causaba muchos problemas ya que él solo tenía doce años.

Le gustaba mas el ambiente del colegio que estudiar, pero aun así logró terminar la educación secundaria.

No le motivaba mucho el colegio ya que era un colegio agropecuario donde le enseñaban como cultivar la tierra y como crear y cuidar los animales y Lemo estaba cansado de ver como la lluvia o el verano o las plagas destruían cosechas enteras de maíz, de frijoles o de otros cultivos que sembraba su padre.

No le gustaba tampoco criar animales y ver como algunas enfermedades mataban las vacas o los terneros, tampoco le gustaba ordeñar vacas ni hacer quesos.

Lemo tuvo otra coincidencia ya que cuando terminó el colegio abrieron una universidad cerca de su casa, no tan cerca, pero era posible viajar el domingo en la noche y regresar el sábado en la tarde a su pueblo.

Pero la universidad también era para estudiar agronomía, así que Lemo solo curso un año y decidido que no quería estudiar nada relacionado con el campo agrícola.

Un día cogió todo el dinero que había ahorrado, lleno una maleta con ropa y se fue a la ciudad, el plan era sobrevivir con el dinero que tenía hasta encontrar un trabajo y poder estudiar algo que no estuviera relacionado con la tierra la lluvia y el campo.

Llegó a una ciudad pequeña pero limpia y un clima seco, no llovía tanto como en su pueblo, así que sintió que era su sitio, ya conocía esa ciudad cuando su madre lo llevó al médico para intentar curar su oído, también había estado en esa zona cuando hizo el trabajo comunal del colegio.

Camino cerca de dos horas preguntado en todas las fincas si necesitaban un trabajador o si tenían una habitación para alquilar, pero no encontró nada, así que antes de buscar un hotel, donde pasar la noche se quedó en el parque esperando que se hiciera de noche, pero se sentía tan bien en la ciudad que se hizo de madrugada y no busco nada.

Había pasado la noche frente a un parque frente a una oficina de la policía y un policía lo había estado vigilando y ya de madrugada el policía se acercó a investigar que pasaba con aquel Chaval.

El policía era un hombre muy amable muy agradable y de fácil conversación, Lemo le contó su historia he inmediatamente el policía le ofreció una habitación que estaba al lado de su casa, era una bodega abandonada.

Lemo durmió un poco se levantó y fue a negociar el precio de la habitación con el policía y se encontró con su esposa que le había preparado el desayuno.

Después de desayunar recordó donde él había hecho el trabajo comunal del colegio para poder graduarse, así que fue a ver si necesitaban alguien en la finca experimental.

Otra vez llegó en el momento oportuno, la finca era del Ministerio de Agricultura y estaban distribuyendo peces por todo el país y necesitaban personal así que lo contrataron enseguida y el lunes siguiente ya estaba trabajando.

Cuando Lemo estuvo haciendo las practicas del colegio había conocido un señor que lo reconoció inmediatamente y sabía que era trabajador y responsable, así que pronto asumió labores de jefatura en el plan nacional para la distribución de tilapias por todo el país.

Mientras trabajaba con los peces pudo relacionarse con otras personas a nivel administrativo y recibió una oferta que no pudo rechazar para ir a administrar una finca que se dedicaba a la exportación de plantas a muchos países del mundo.

Cuando llegó a la empresa se dio cuenta que él era el jefe, solo tenía veinte años y ya tenía cerca de sesenta personas bajo su mandato.

La finca era de una empresa multinacional donde no había horarios, Lemo tenía que hacer ciertas funciones y no importaba si debía dedicar la noche o la madrugada para llevar la administración de la empresa.

Fue entonces cuando decidió casarse y traerse del pueblo la novia que tenía desde hacía tres años, no podía viajar al pueblo ya que debía trabajar sábados y algunas veces los domingos.

Tenía una meta enorme y era demostrar que, a pesar de tener poca edad, poca experiencia y pocos estudios podía administrar aquella gran empresa, para lo cual necesitaba de mucha ayuda y pensó que con su esposa tendría más tiempo y podía llevar mejor la administración de la finca.

Al principio parecía que sus planes iban a funcionar, pero pronto cuando acabo la luna de miel Lemo se dio cuenta que no era lo mismo ver su novia una vez a la semana a tenerla a su lado cada día y cada noche.

A poco tiempo de casado su mujer tuvo un hijo que desgraciadamente tenía un problema congénito y a los seis meses murió.

Lemo perdió el rumbo por primera vez, pero se refugió en el estudio y empezó en la universidad a estudiar administración de empresas para poder administrar aquella empresa tan grande.

Mientras trabajaba y estudiaba se encontró con un negocio muy bueno de exportación, así que exporto todo lo que pudo y con el dinero compro una finca cerca de la frontera con nicaragua, salvo a su suegro de la ruina económica, rescato una finca agrícola de un hermano mayor, le compró un terreno a un cuñado y le ayudo a montar una mueblería, a un hermano menor el compro un camión para que sacar a la capital productos agrícolas y al otro hermano menor le construyo una casa para que se pudiera casar e independizar de sus padre.

Todas esas ayudas Lemo creía que eran inversiones, pero sus socios siempre las vieron como donaciones y Lemo aprendió la lección, no se puede ayudar a nadie sin papeles, papelitos hablan decía el viejo.

El suegro vendió la finca y se le dio un poco de dinero a la esposa de Lemo, su hermano y su cuñado le devolvieron parte de lo invertido y se quedaron con el negocio, su hermano menor le fue pagando poco a poco la casa, pero nunca terminó de pagarla y el hermano del camión lo estrello en una montaña.

También perdió una finca que había comprado ya que cuando amado abandono su finca la finca de Lemo también entro en el trato de cambiar las fincas del norte por la finca del pueblo.

Cuando vio que había perdido todo lo invertido también se dio cuenta que el negocio de exportación se estaba muriendo, así que junto con sus amigos cubanos abandonaron el negocio de exportación, los cubanos se fueron a vivir a Miami y Lemo regreso al pueblo.

Mientras estuvo trabajando en esa empresa de exportación y de dónde sacó mucho dinero se dieron varias coincidencias, La Contra y la Recontra se armaba nuevamente en Nicaragua y creaba inestabilidad en el país, al mismo tiempo los carteles de Colombia habían perdido la ruta del Caribe para el envió de droga y a la vez un famoso narco que había matado un oficial de la DEA se vino a vivir a Costa Rica.

También se dio cuenta que la mayor parte del dinero del negocio de exportación se estaba quedando en Miami en manos de otro cubano hermano de su jefe, Lemo se dio cuenta que podía tener problemas por ese negocio así que renuncio, poco tiempo después el cubano también renuncio y se fue a vivir a Miami donde estaba acumulado el dinero de la exportación de Plantas.

Lemo tuvo un año de descanso y un año para analizar y madurar, se dio cuenta había ayudado a muchas familiares y que se habían aprovechado de él y prometió empezar de nuevo, ya sabía que el Capitán Juan, que Chano y que Amado había empezado de nada varias veces.

Aquel ambiente no le gustaba, las fincas no le gustaban, el calor de la zona norte no le gustaba, así que recurrió a sus amigos de la capital, y entre sus amigos y los amigos de Amado logro regresar a trabajar a la mejor Universidad de Costa Rica.

Al poco tiempo de trabajar en la universidad, una noche, llego un amigo de la familia y le conto que habían encontrado a Amado en el rio, que estaba muerto y debía ir al pueblo.

Lemo viajo al pueblo y se encontró con su madre en la casa de un Tío y su hermano mayor se había refugiado en casa de un vecino, no había nadie en casa de sus padres, los demás hermanos llegaron poco a poco, pero nadie le pudo explicar a Lemo, que había pasado.

Lemo no tenía cabeza para nada, había viajado seis horas y estaba cansado y se confió de lo que estaba haciendo su madre y sus tíos ya que su hermano mayor se refugió en casa de un vecino y su hermana mayor también venia de lejos al funeral y los otros hermanos menores no estaban acostumbrados a llevar las cosas de la familia ya que Amado lo hacia todo.

Lemo fue al funeral y regreso a la ciudad, pero antes firmo un documento para que sus hermanos se encargaran de todo lo relacionado con su herencia.

Un año después de la muerte de su padre Lemo sufrió otra desgracia al perder un hijo que se atraganto con una semilla de una fruta.

Había empezado otra vez y estaba intentando luchar, pero la muerte de su segundo hijo le quito la ilusión y perdió el rumbo otra vez.

Tanto en la primera ocasión que perdió el rumbo como en la segunda se alejaba mas de su esposa y sus hijos y se refugiaba en otras mujeres hasta que se divorció.

Cuando ingreso a trabajar a la Universidad logro una beca para una Maestría en Redes en Barcelona, así que preparo las maletas y se fue a estudiar unos años en España, mientras estudiaba conoció a muchos compañeros de estudio que trabajaban a la vez que sacaban la maestría, así que muy pronto se colocó en una empresa de telecomunicaciones y se dedicó a instalar servicios de internet en las casas, luego empezó a diseñar e instalar antenas para internet en los pueblos alrededor de Barcelona.

En una ocasión lo enviaron a hacer unas instalaciones en una Masiá de unos señores muy poderosos económicamente con los cuales entablo una amistad inmediata y sincera.

Los catalanes querían invertir en Costa Rica pero no tenían a nadie que los guiara en el país, peor aún querían invertir, pero no querían salir de su comodidad de Cataluña.

Lemo era ideal para los planes de los inversionistas, así que en cuanto terminó el master regresó a su país con todos los proyectos en la mano, también traía parte de la financiación y el resto del dinero a invertir llegaría poco a poco por diferentes medios, diplomáticos, de viajeros de vacacionistas.

Lemo llego a Costa Rica y construyo cuatro urbanizaciones todas con nombres de pueblos de España, construyo y vendió cerca de quinientas casas, las casas eran estilo chalet, casas de dos pisos con su garaje en la planta baja, era muy fácil vender las casas ya que los compradores solo tenían que pagar el primer mes y podían entrar a vivir y luego seguir pagando una mensualidad muy baja.

Los compradores tenían que seguir ingresando cada mes una cuota que podía ser igual a un alquiler de cualquier casa, pero el pago mensual se descontaba directamente del total de la venta y los intereses no significaban casi nada en el pago mensual.

Los pagos debían hacerse en cualquier banco siempre y cuando se refirieran a una cuenta en Panamá, ya que los préstamos y las hipotecas habían sido concedidas supuestamente por un banco de Panamá.

Fueron diez años de mucho movimiento de dinero ya que había que construir las quinientas casas y a al principio se recibían los pagos de cien clientes luego doscientos clientes después cuatrocientos clientes hasta llegar a recibir la totalidad de los quinientos clientes.

Al final el negocio volaba, Lemo desde su casa solo tenía que revisar las cuentas en Panamá y enviar el dinero a España.

Pero aparecieron problemas económicos en el país y algunos compradores dejaron de pagar la cuota mensual por su casa, entonces Lemo y sus socios intentaron cobrar, pero los documentos de los préstamos y los documentos de las hipotecas no se habían registrado ante ningún notario o ante ningún registro de la propiedad de ningún país.

En pocos años fueron apareciendo mas y mas morosos que no depositaban el dinero en la cuenta en Panamá hasta que aparecieron los Panamá Papel, entonces Lemo fue a visitar a cada comprador, por órdenes que recibió de España, para que los dueños se dejaran las casas a cambio de no decir nada.

El negocio había terminado totalmente las ganancias habían sido buenas, pero no lo suficiente como se esperaba, ya el dinero estaba en España y se había justificado muy bien con la importación de materiales de construcción de España a Costa Rica.

Cuando Lemo estuvo en España en Costa Rica apareció un rumor de que un antepasado por parte de la abuela Chabela había dejado mucho dinero en el Reino Unido.

Sus hermanos y casi trescientas personas, entre primos y descendientes de los Mora, se reunían en Palmares con una abogada cada cierto tiempo y pagaban una cuota para gastos, el fin principal era traer todo el dinero de Inglaterra a Costa Rica.

A Lemo le avisaron de lo que se decía en Costa Rica, así que cada mes enviaba su cuota correspondiente para no quedar fuera de los herederos del Capitán Juan, pero a la vez por medio de sus amigos catalanes busco un abogado para que investigara el asunto de la herencia, ya que en Argentina y México se habían hechos varias estafas con el pretexto de reclamar herencias perdidas en Europa.

Pero la abogada cada cierto tiempo pedía dinero para sacar los mortuales de los herederos que morían, pero también aparecían mas herederos que nacían entonces aquello era una bola de hilos que no se podían desatar nunca.

La abogada realmente venía a Londres y hacia sus investigaciones, pero a la vez se daba un paseo con el dinero que pagaban de cuotas los herederos cada mes, pero publicaba fotos en internet donde se veía claramente que estaba en viajes inolvidables a Europa, de tal forma que la acusaron de no estar haciendo las cosas bien así que dejaron de pagar y ella dejó de trabajar en la herencia.

Y entonces volvió la suerte de Lemo, igual como cuando hicieron la escuela, o cuando hicieron el Colegio o cuando hicieron la Universidad cerca del pueblo, en el peor momento de las inversiones urbanísticas en Costa Rica, en el momento que no sabía que hacer recibió una llamada del hijo menor de los catalanes, Nen deja todo lo que tienes allá y ven urgente a Barcelona le dijo.

Le contó que el abogado había trabajado muy duro por el veinte por ciento de la herencia y el asunto estaba arreglado, ya había pedido las últimas voluntades del Capitán Juan, ya no había que sacar mortual

es de los descendientes ya que Lemo como único descendiente español era el único heredero.

Lemo llamó a uno de sus hermanos y le pidió que recogiera todo lo que tenía en la casa, vendió el carro y todas las cosas de la casa y regresó a Barcelona.

El poder volver era otro golpe de suerte ya que a su suegra se le había desprendido la retina de un ojo y no podía regresar a Costa Rica.

Al llegar a Vic en Barcelona Lemo fue recibido con una gran fiesta, en la Masiá de los Catalanes, realmente el creía que era por su colaboración en la urbanización en Costa Rica, pero era por otro motivo, los detalles de la herencia no se los habían comunicado y cuando el abogado le dijo lo que había no se lo podía creer.

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